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Plantaciones y ciclos
Cada plantación con su superficie en celemines, sus matas y su ciclo. Los cortes se anotan con kilos y precio, y de ahí sale todo lo demás.
Plátano de Canarias
Plantaciones, ciclos y cortes en un solo sitio. Y un presupuesto de abonado que sale de tus ingresos brutos y se reajusta con cada corte que anotas, en vez de quedarse fijo toda la campaña.
30 días sin costeLa tarjeta se pide al activar la pruebaCancelas tú, desde tu cuentaDesde 19 € + IVA al mes




Capturas de la aplicación, con datos de ejemplo.
Cómo empiezo
Se empieza por una plantación y un corte; lo demás se va llenando conforme cortas. Lo único que hay que buscar antes es la referencia catastral de la parcela.
Hace falta la referencia catastral de la parcela —la del recibo del IBI— o poder señalarla en el mapa. Con ella se traen la superficie oficial, la dirección y el croquis, y solo queda escribir el nombre, los celemines y las matas. Son 4 pasos y no se guarda nada hasta que confirmas que la parcela es la tuya.
La fecha, los kilos y el precio al que lo has vendido. Como en el cuaderno, pero una sola vez. Si te equivocas al teclear, se corrige y se borra desde la propia lista.
Un porcentaje de tus ingresos brutos, con el reparto por mes, por mata y por celemín. Y a partir del 4º corte anotado se reajusta solo, con la media de los últimos 3 meses.

El paso 2 en la aplicación: se anota el corte a la derecha y la producción del año se recoloca sola.
La diferencia
Ninguna de estas líneas es una promesa de ahorro. Son formas de trabajar: a la izquierda, la de casi todas las fincas; a la derecha, la que propone la aplicación.
El plan de abonado no mira los cortes
El gasto se fija a principio de campaña y se mantiene igual coseche lo que coseche la finca.
La analítica se archiva
Llega el informe del laboratorio, se lee por encima y acaba en un cajón. Traducirlo a dosis y a fechas es otro trabajo.
El coste real se sabe al cierre
Para entonces la campaña está hecha y lo que se aprende ya no sirve para corregirla.
Los datos están repartidos
Un cuaderno para los cortes, los albaranes en una carpeta y el resto en la cabeza.
Cada corte entra en la cuenta
Los kilos y el precio que anotas entran en la media de los últimos 3 meses y el presupuesto se recalcula sin que nadie lo toque.
La analítica se sube y sale trabajada
Del PDF, de la foto o del CSV salen los avisos con su severidad y las recomendaciones con producto, dosis y momento.
El gasto se ve durante la campaña
El panel enseña el presupuesto del mes al lado del gasto real, y avisa cuando el gasto se pasa del presupuesto.
Todo sale en un Excel
Un botón y se descarga el libro con una hoja por cada cosa —cortes, gastos de abonado, ciclos, plantaciones, recomendaciones de los análisis, avisos de los análisis— más una portada con el resumen. Con números de verdad, que se suman y se filtran.
El desvío a partir del cual se avisa es un parámetro de la aplicación, no un número escrito en la pantalla.
La cuenta
La base son 80 matas por celemín y entre 1750 y 3000 kg de producción por celemín y ciclo. Sobre esa base, lo que se destina al abono es un porcentaje de los ingresos brutos, y el porcentaje lo eliges tú.
Las matas por celemín las pones tú en cada plantación. El rendimiento de referencia es el punto de partida del sistema y deja de importar en cuanto anotas cortes: a partir de ahí el plan se recalcula con lo que de verdad sale de tu finca, y si la producción se sale de lo previsto se reajusta al perfil que le corresponde, diciendo por qué.
Porcentaje sobre los ingresos brutos del ciclo, no sobre el beneficio.
Mueve los dos valores y mira cómo se mueve el presupuesto.
Es el mismo cálculo que corre dentro de la aplicación y se hace aquí, en tu navegador: no se manda nada a ningún sitio ni hace falta cuenta. El precio con el que empieza es el de referencia del producto, comprobado en agosto de 2026. En tu panel, los kilos y el precio no los pones tú a mano: salen de los cortes que vas anotando.
Qué hace
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Cada plantación con su superficie en celemines, sus matas y su ciclo. Los cortes se anotan con kilos y precio, y de ahí sale todo lo demás.
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Se escribe la referencia catastral —o se señala la finca en el mapa— y se traen la superficie oficial, la dirección, los usos del suelo y el croquis. Sin teclear linderos ni buscar el papel.

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El presupuesto sale de los ingresos brutos, no de una tarifa fija. Tres perfiles, del mantenimiento a la nutrición completa, con el coste por mata y por celemín.
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Al anotar un corte, el plan se recalcula con la media de los últimos meses. Un año flojo baja el presupuesto sin que nadie lo toque.
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Un libro con una hoja por cada cosa —cortes, gastos de abonado, ciclos, plantaciones, recomendaciones de los análisis, avisos de los análisis— más una portada con el resumen, y un documento imprimible del que sale el PDF. En las celdas van números y fechas de verdad, no texto: se suman, se ordenan y se filtran.
El croquis de la parcela es una reconstrucción hecha con el servicio público del Catastro, no el croquis oficial.
Analíticas
En vez de archivar el informe, se sube: el PDF del laboratorio, una foto del papel o el CSV que te mandan por correo. Sale una lista de lo que hay que corregir primero y una tabla de recomendaciones con el producto, la dosis y el momento de aplicarla.
Los desajustes que no pueden esperar al siguiente ciclo, cada uno con su severidad, el valor que se ha salido del rango y el plazo en el que conviene corregirlo. Como mucho 6 avisos por informe, para que la lista se pueda atender.
Hasta 12 recomendaciones concretas, cada una con el parámetro que corrige, el valor que tienes, el rango al que hay que llevarlo, la acción, el producto y el momento. Si asocias la analítica a una plantación, se hacen con sus datos —celemines, matas, perfil y presupuesto del mes— y no con una ficha genérica.

Un análisis real de la aplicación, con datos de ejemplo.
Un análisis es una ayuda para decidir, no una receta que sustituya a un técnico. La aplicación enseña siempre en qué se basa cada recomendación.
Las analíticas que subes van a un proveedor de inteligencia artificial. Para traer los datos de la parcela se consulta al Catastro y a otros servicios públicos con tu referencia catastral, y del cobro se encarga la pasarela de pago. Lo que anotas —cortes, gastos y ciclos— no se manda a nadie.
Para quién
Llevas una o varias plantaciones de plátano, anotas los cortes en kilos y quieres saber qué te toca gastar en abono con los números de tu finca.
Hoy no se puede dar de alta ningún cultivo que no sea el plátano. El aguacate está en el código pero desactivado, y hasta que se pueda usar preferimos no venderlo.
No está hecho llevar la explotación entre varias personas con permisos distintos, ni presentar declaraciones o certificaciones, ni trabajar sin conexión en la finca.
Planes
La tarjeta se pide al activar la prueba, para que la suscripción siga sola después. Si cancelas antes de que terminen los 30 días, no se cobra nada.
19 €al mes + IVA
2 plantaciones · 2 análisis al mes
Para empezar a llevar el control de una o dos plantaciones.
39 €al mes + IVA
5 plantaciones · 10 análisis al mes
Para explotaciones con varias fincas en producción.
Recomendamos el Medio porque 5 plantaciones dan margen para crecer sin cambiar de plan, y el cambio se hace en cualquier momento desde tu cuenta. No porque sea el que más se vende: la aplicación acaba de salir y no hay tal cosa todavía.
69 €al mes + IVA
8 plantaciones · análisis sin tope
Para gestionar una explotación completa con analítica avanzada.
Los precios no incluyen IVA. El límite de plantaciones y el de análisis los aplica la propia base de datos, no solo la pantalla. La exportación de tus datos no depende del plan.
Preguntas frecuentes
Hace falta saber escribir un número y darle a un botón. Un corte se anota igual que se apunta en el cuaderno: la fecha, los kilos y el precio.
Funciona en el móvil. Es una página web: se abre en el navegador del teléfono, de la tablet o del ordenador, y en los tres se ve la misma cuenta. No hay nada que descargar de la tienda de aplicaciones, y tampoco está pensada para trabajar sin cobertura en mitad de la finca.
La referencia catastral de la parcela: la de 20 caracteres del recibo del IBI o la de 14 de la parcela. Si no la tienes a mano, se señala la finca en el mapa y la aplicación la resuelve sola. Con la parcela confirmada se traen la superficie oficial, la dirección y el croquis, y solo queda escribir el nombre de la plantación, los celemines y las matas. Son 4 pasos y no se guarda nada hasta el último.
Se corrige. Cada corte de la lista se puede editar y borrar, y el borrado pide confirmación para que no se vaya nada por un roce. Al corregirlo, el presupuesto de abonado se recalcula con el dato bueno.
Se cobra el primer mes del plan elegido y la suscripción sigue. Si se cancela antes, no se cobra nada. La cancelación se hace desde la propia cuenta, sin escribir a nadie.
Hoy no. La aplicación está hecha para el plátano de Canarias, con su base agronómica y sus ciclos, y no se puede dar de alta ningún otro cultivo. Preferimos decirlo antes que venderlo.
La base —80 matas por celemín y 1750–3000 kg— es el punto de partida del sistema, no un número fijo. Las matas de cada plantación las pones tú, y en cuanto anotas cortes el plan deja de mirar la referencia y se ajusta a lo que de verdad sale de tu finca.
Ningún otro agricultor. La base de datos solo te deja leer y escribir lo tuyo, y eso se aplica en la propia base, no en la pantalla. Quien mantiene la aplicación sí puede acceder a tus datos para dar soporte. Fuera de ahí, las analíticas que subes para analizar van a un proveedor de inteligencia artificial, y la referencia catastral de tu parcela se consulta contra el Catastro y otros servicios públicos.
Sí, cuando quieras y sin pedir permiso: un botón y se descarga un Excel con una hoja por cada cosa —cortes, gastos de abonado, ciclos, plantaciones, recomendaciones de los análisis, avisos de los análisis— más una portada con el resumen. No depende del plan que tengas.
Lo anotado es tuyo y te lo puedes descargar entero, en cualquier momento y sin pedir permiso. La recomendación es sencilla: antes de cancelar, exporta. Es un botón, y a partir de ahí el cuaderno de la finca no depende de que sigas siendo cliente.
Sí. Escribe a contacto@islab.es y contesta una persona. No hay formulario, ni ticket, ni un robot que pregunte de qué se trata.
Con eso ya sale el primer presupuesto de abonado. El resto se va llenando solo, corte a corte.
30 días sin costeLa tarjeta se pide al activar la pruebaCancelas tú, desde tu cuenta